Economía para antipiratas

anvazher 08/08/2009 @ 11:58

Una cosa es la realidad y otra cosa es la interpretación que hacemos de ella. La realidad es sumamente compleja y polifacética, y toda interpretación que hagamos de ella no será mas que una simplificación mas o menos burda que nos permite interactuar con nuestro entorno mas o menos acertadamente.

A esas interpretaciones simplificadas de la realidad se les llama modelos. Todo el mundo usa modelos para tomar sus decisiones y, aunque no se puede decir que haya modelos perfectos (porque, como ya he dicho, todo modelo es una interpretación simplificada de la realidad) si puede decirse que la validez de un modelo sea mayor o menor, entrando en crisis a medida que los fenómenos que no puede explicar se acumulan encima de la mesa.

Uno de los modelos actualmente en crisis es el llamado modelo clásico o modelo neoclásico de la economía (en realidad creo que debería hablar de modelos clásicos, puesto que hay muchas variantes). Tal y como explicaba Florent Marcellesi no hace mucho...

economia_clasica.jpg

Según el modelo clásico el sistema económico lo abarca todo: todo es mercantilizable y su valor es expresable en términos monetarios, y el estado general del sistema puede ser cuantificado mediante el PIB. El sistema social es un subsistema del gran sistema económico, y la biosfera resulta ser un subsistema del subsistema social.

No estoy, sin embargo, totalmente de acuerdo con Marcellesi en lo relativo a que el modelo clásico confie en el libre mercado. Una administración intervencionista puede mostrar también unos planteamientos acordes con este modelo. Es mas: nuestro actual sistema económico, que justifica sus actuaciones según este modelo clásico, dispone de organos reguladores que permiten aumentar o disminuir el caracter intervencionista de las administraciones públicas según se estime necesario.

Si, en cambio, coincido con él en la exagerada importancia que se concede a un indicador que, a mi juicio, tiene una validez relativa a la hora de describir el estado de un sistema económico. Ese indicador es el PIB que, según la Wikipedia...

El Producto Interno Bruto, Producto Interior Bruto (PIB) o Producto Bruto Interno (PBI) es el valor monetario total de la producción corriente de bienes y servicios de un país durante un período (normalmente es un trimestre o un año). El PIB es una magnitud de flujo, pues contabiliza sólo los bienes y servicios producidos durante la etapa de estudio. Además el PIB no contabiliza los bienes o servicios que son fruto del trabajo informal (trabajo doméstico, intercambios de servicios entre conocidos, etc.).

Me he permitido destacar en negrita el final del párrafo para llamar la atención sobre el hecho de que el PIB no contabiliza el trabajo informal y, sin embargo, es utilizado como indicador principal para estimar si la economía de un país está en recesión o no.

Esto significa que cualquier administración cuyos resultados electorales futuros puedan depender del indicador PIB sentirá la irresistible tentación de aumentarlo como sea, y todo trabajo informal que pueda representar una alternativa al trabajo formal será considerado una amenaza.

Me explicaré con algunos ejemplos sencillos:

Así que, mientras nuestros gobernantes sigan viendo la economía a través del modelo clásico, tanto la industria del software como la industria cultural (por poner solo un par de ejemplos) solo tendrán que enarbolar la sacrosanta bandera del PIB para llevar el agua a su molino. Y nunca faltará quien insinue que el actual gobierno (de presunta izquierda) es demasiado liberal en temas de propiedad intelectual (mejor digamos "presunta propiedad intelectual" o "derechos de autor": otro día explicaré por qué estos matices) para terminar exigiendo una regulación del sistema (aquí tenemos un claro ejemplo de como el modelo clásico también sirve para ejercer una administración intervencionista).

Hagamos, por un momento, el papel de abogado del diablo. Supongamos que el modelo clásico aquí descrito es el menos malo para tomar decisiones en nuestra sociedad. Es aquel que mejor puede orientar las decisiones de una empresa y, a la larga, el que mayores beneficios sociales puede generar.

Pero entonces ¿Cómo explicar que mientras el cine español tiene unos resultados económicos patéticos la productora Zinkia cuelga en YouTube los vídeos de su principal activo, Pocoyo, y se ha convertido en un negocio mas que lucrativo (Pocoyo se estrena en bolsa con una subida del 27,6%, decía no hace mucho el diario El País)? ¿No deberían, según el modelo clásico, ser las descargas libres un freno y no una ventaja a la rentabilidad de la empresa? ¿Debería entonces Zinkia cerrar su canal en YouTube y comenzar a perseguir (como hacen sus colegas audiovisuales de otras productoras) a todo aquel que intercambie videos en la red?

Dejo a mis estimados antipiratas mesándose los cabellos y devanándose los sesos para responder al desafío de Zinkia, y preguntándose hasta que punto es razonable (y útil) el modelo económico clásico.

Información, conocimiento, cultura y negocios

anvazher 09/08/2009 @ 18:53

Resulta difícil definir con precisión el significado de la palabra información. Podríamos decir que una información es una acumulación de datos. En su forma mas abstracta una información carece de significado mientras no se procese para construir un objeto que puede ser físico o mental.

Al decir que la información puede procesarse para construir un objeto físico me refiero, por ejemplo, al croquis que se materializa en un plano, a la receta que se materializa en un suculento plato, o al código genético que se materializa en un ser vivo. Es un tema apasionante, pero será materia para otro post.

En este post prefiero centrarme en la otra posibilidad: la de que la información sea procesada para crear un objeto mental. Puede sonar extraño, pero en realidad es algo que hacemos constantemente: lo llamamos aprendizaje.

Según Ausubel se produce un aprendizaje significativo cuando se recibe nueva información y esta se relaciona con la que ya teníamos. Esto significa que el aprendizaje consiste en establecer relaciones entre lo que ya sabíamos y la información que acabamos de recibir, enriqueciendo así nuestra estructura cognitiva (nuestro conocimiento, nuestra particular interpretación de la realidad).

De aquí se deduce una consecuencia interesante: según el modelo constructivista de Ausubel el resultado del aprendizaje depende tanto de la información recibida como de los conceptos previos asimilados por la estructura cognitiva. En ocasiones estos conceptos previos están tan asimilados en nuestra estructura cognitiva que ni siquiera cuestionamos su validez, imposibilitando así la asimilación de nuevas ideas que los contradigan.

El aprendizaje puede estar referido a conocimientos de naturaleza muy variada, pero casi cualquier conocimiento puede asociarse al menos con una de tres clases generales denominadas conceptos, procedimientos y actitudes.

¿A donde nos lleva todo esto? Pues nos lleva a que la capacidad de las personas para interactuar entre ellas dependerá, en gran medida, de que compartan unos mismos conceptos, procedimientos y actitudes. En la mayoría de los casos nos encontraremos, por ejemplo, con que un zulú, un europeo y un inuit apenas interactuarán entre ellos, porque sus diferencias culturales son tan grandes (distintas lenguas, religiones, tradiciones, modos de vida, etc.) que será difícil que hagan algo en común. Grupos de zulues, europeos o inuits, sin embargo, se organizarán rapidamente entre ellos para trabajar o irse de fiesta...

Cada grupo social que comparta una cultura común (unos conceptos, procedimientos y actitudes comunes) se constituirá en una tribu que actuará como una unidad social reforzando los lazos entre los individuos que la componen y diferenciándose de las otras tribus, llegando a desarrollar sus propios códigos de comunicación que abarcan desde un léxico particular (expresiones con un significado especial dentro del contexto de la tribu) hasta una determinada estética (ropa, iconografía, música, etc). La integración en una tribu puede contribuir en gran medida a satisfacer las necesidades sociales representadas en el tercer nivel de la pirámide de Maslow, lo que significa que gran cantidad de personas dedicarán muchos esfuerzos a reforzar los lazos con su tribu.

En estas tribus pesa mucho el llamado efecto red: cuanto mas crezca un grupo mas interesante será para alguien pertenecer a él (aunque para el grupo la aparición de un nuevo miembro resulte cada vez menos importante). La consecuencia es que las tribus mayoritarias crecen con mas facilidad que las minoritarias, de forma que es fácil que las tribus mas grandes crezcan a expensas de las mas pequeñas. Este fenómeno es especialmente apreciable, por ejemplo, en partidos políticos.

En ocasiones la cultura puede convertirse en negocio. Si en una tribu el código incluye ciertos productos o actividades susceptibles de ser comercializadas entonces las empresas que comercialicen esos productos tendrán una clientela fiel que las defenderá como parte de si mismos. Algunos ejemplos claros podrían ser los seguidores de los equipos de futbol profesional, o los fans de las estrellas de la música pop.

Asi que muchas empresas dedican grandes cantidades de recursos a costosas campañas de marketing para asociar sus productos con determinadas tribus a las que tratan como público objetivo. El problema surge cuando los individuos que forman parte del público objetivo carecen de suficientes recursos como para pagar por los bienes y servicios que les integrarían en la tribu: esto dará lugar a vías alternativas para satisfacer la necesidad que la campaña de marketing les ha creado.

Estas vías alternativas suelen consistir en actividades que, con o sin ánimo de lucro, colisionan con el plan de marketing ideado por la empresa y ponen en riesgo la recuperación de la inversión publicitaria: falsificación de marcas, intercambio de archivos a través de redes P2P, top manta, etc. Algunas de estas actividades son ilegales, otras no: pero en demasiadas ocasiones no han sido tenidas en cuenta por las empresas, que reaccionan metiéndolas todas en el mismo saco bajo la acusación genérica de piratería, y cargando contra sus potenciales clientes.

Al final nos encontramos una relación de amor-odio entre la empresa y sus clientes, una relación de mutua necesidad pero a la vez de mutua desconfianza, en la que unos compran y otros venden mientras se intercambian insultos e incluso denuncias. Buena parte de la industria discográfica a llegado a este callejón sin salida: temen perder ingresos si permiten el libre intercambio de música a través de las redes P2P, pero perderán a sus potenciales clientes si los siguen insultando y acosando.

Las empresas que, por el contrario, facilitan el acceso a sus productos y servicios sin enfrentarse con sus potenciales clientes tienen muchas mas probabilidades de triunfar.  Evidentemente no es un factor suficiente para garantizar el éxito, pero está claro que permitir a los potenciales clientes una amplia libertad en el uso y disfrute de los productos es mucho mas atractivo para el mercado que restringir dichos usos. Tal y como decía David Cantolla respecto a la presencia de Pocoyo en Internet:

"Los Capítulos de Pocoyó están en Emule y estoy seguro que a los licenciatarios de DVD no les hace gracia pero sin embargo la exposición del producto es en sí 1000 veces más importante para la marca que la piratería. En ese sentido Pocoyó está creado para que la piratería que existe de alguna manera le sume más que le reste. Todos los capítulos están en Youtube y Zinkia lo permite, porque es una ventana más donde exponer el producto que se ve rentabilizada después de otra manera."

Información, vida y negocios

anvazher 10/08/2009 @ 15:11

Decía ayer que la información puede estar destinada a generar un objeto mental o un objeto físico. Ayer me centré en el caso del objeto mental, el conocimiento, y hoy me toca comenzar a hablar de la información que se convierte en objetos físicos.

Podría decirse que el proceso de transformar información en objetos físicos es tan antiguo como el mundo, ya que para que se produzca no es preciso la intervención de inteligencia alguna, sino solamente de unas cuantas leyes físicas. La formación de cristales, por ejemplo, se basa en poco mas que la ley de Coulomb de atracción electrostática.

Sin embargo leyes físicas como la de Coulomb no dan para mucho en lo relativo a ordenar la materia en función de una información dada, porque lo mas que logra es la multiplicación de una estructura muy sencilla.

Si hablamos de información genética, en cambio, la cosa es muy distinta. Las moléculas de ácidos nucleicos no solo tienen la capacidad de realizar copias de si mismas indefinidamente, sino tambien de combinarse unas con otras y de generar organismos vivos tanto unicelulares como pluricelulares.

En la ladera de una montaña, en una hectárea de selva amazónica o en un arrecife coralino existe una cantidad de información genética fabulosa. Esta información, en general, había sido despreciada como producto comercial por se difícilmente explotable: lo único que se había logrado había sido el control de determinadas razas agrícolas y ganaderas por parte de unos pocos productores, monopolio que podía romperse en cuanto alguien robase unas cuantas cabezas de ganado o unas semillas de la especie deseada.

Pero estamos comenzando a aprender a leer esa información y, aunque de un modo bastante rústico, también estamos comenzando a escribirla. Así que también se está comenzando a comercializar bajo la forma de patentes.

El hecho de tener la patente de un gen autoriza en exclusiva a su propietario a ejercer su explotación comercial. Esto significa, en los países en los que se admite esta patente, que todo agricultor que cultive un vegetal con dicho gen patentado debe pagar a la empresa titular de la patente. La combinación de la comercialización de dichas variedades genéticas con la de pesticidas que eliminan cualquier otra especie del suelo, junto con la capacidad de hibridación de dichas especies con otras (apareciendo los genes patentados en variedades tradicionales, con la consiguiente denuncia ante los tribunales por parte del titular de la patente) y la necesidad de comprar año tras años las semillas a la misma empresa (están diseñadas para ello) han hecho que las empresas del sector se apropien de la agricultura de comarcas enteras, especialmente en países en vías de desarrollo.

En Europa no se admiten los derechos sobre los genes, sino sobre variedades agrícolas completas, con lo cual de momento no se han producido denuncias por violación de patentes genéticas ¿Pero por cuanto tiempo? Los lobbys de la industria biotecnológica han llegado incluso a sentar en la silla del Ministerio de Ciencia de Innovación a una de sus representantes, Cristina Garmendia.

Mientras tanto la mayor parte de la información genética, disponible libremente en la naturaleza y difícilmente explotable, sufre mermas en sus existencias cada día. La situación viene a ser similar a la que tendríamos si cada día quemásemos una estantería de libros para abrir sitio en una biblioteca: con el tiempo tendremos una gran sala vacía.

Indice de Desarrollo Humano

anvazher 10/08/2009 @ 19:18

Hace unos días dedicaba un post a los perniciosos efectos que puede ocasionar vincular todas las decisiones al PIB y al modelo económico clásico ¿Pero si rechazamos este índice y este modelo, en base a que criterios deberíamos orientar la economía?

Algunos autores proponen sustituir el modelo clásico por otro denominado modelo de sostenibilidad fuerte o modelo de economía verde.

economia_verde.jpgAl contrario que en el modelo clásico, en este modelo todo forma parte de la biosfera (y, por lo tanto, está limitado por los límites físicos de esta). El sistema social sería un subsistema de la biosfera y el sistema económico sería un subsistema del sistema social.

Como indicadores se proponen el Índice de Desarrollo Humano y la Huella Ecológica.

Según la Wikipedia  el índice de desarrollo humano (IDH) es una medición por país, elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Se basa en un indicador social estadístico compuesto por tres parámetros:

Mientras que, también según la Wikipedia la huella ecológica es un indicador agregado definido como «el área de territorio ecológicamente productivo (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población dada con un modo de vida específico de forma indefinida».[1] Su objetivo fundamental consiste en evaluar el impacto sobre el planeta de un determinado modo o forma de vida y, comparado con la biocapacidad del planeta. Consecuentemente es un indicador clave para la sostenibilidad.

Dicho de manera sencilla el IDH es una medida del bienestar social, mientras que la Huella Ecológica es una medida de su coste medioambiental. Lo ideal es un IDH alto y una Huella Ecológica baja. Si representamos en un diagrama ambas variables obtenemos el siguiente resultado:

human_welfare_and_ecological_footprint.jpg

La línea roja representa 2,1 hectáreas por persona, que es la superficie estimada como necesaria para generar los recursos que una persona necesita.  De las economías a la izquierda de dicha línea la que consigue un mayor IDH resulta ser... ¡Cuba!

Por encima de Cuba los países analizados muestran un alto IDH, pero insostenible debido a su excesiva Huella Ecológica. Por debajo de Cuba hay muchas economías con baja Huella Ecológica, pero también con un IDH excesivamente bajo.

¿Es posible alcanzar un equilibrio IDH/Huella Ecológica similar al cubano y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones democráticas (y las infraestructuras) respecto a la actual situación cubana? He aquí un interesante desafío.

Sostenibilidad, justicia y plurarquía

anvazher 16/08/2009 @ 19:40

Vivimos en la sociedad de las tres "C": consumo, competitividad y control.

Se nos ha convencido de que tanto el bienestar particular como el comunitario dependen de nuestra capacidad para consumir. Consumir no solo debería mejorar nuestra calidad de vida sino que, en teoría, debería impulsar la economía de nuestra comunidad, haciendo que también los que nos rodean mejoren su calidad de vida.

Sin embargo la capacidad para consumir viene limitada por la capacidad del ecosistema para proporcionarnos recursos naturales y para asimilar la polución que generamos. Es necesario, por lo tanto, cambiar nuestra forma de vida a otra en la que asumamos que el consumo debe ser limitado, de forma que el ecosistema funcione de forma sostenible.

Se nos ha convencido de que la mejor manera de que todos contribuyamos al bien común en la medida de nuestras posibilidades es hacernos competir a los unos contra los otros: es así como se espera que cada individuo sea tan productivo como le sea posible.

La consecuencia de esta competición salvaje es que el reparto de recursos es totalmente injusto: mientras que una parte de la población disfruta de un alto nivel de vida merced a un exagerado consumo de recursos otra parte ni siquiera tiene acceso a disfrutar de la mayor parte de los recursos que extrae del ecosistema. Quien domina los recursos no suele ser quien los extrae del ecosistema, sino quien comercia con ellos. Es necesario, por lo tanto, exigir que toda relación comercial se encuadre dentro de las prácticas del comercio justo.

Se nos ha convencido de que para que la información sea fiable debe estar controlada por poderes públicos y privados profesionales.

Sin embargo esos medios profesionales a menudo ocultan o distorsionan la información, impidiendo que podamos juzgar el grado de sostenibilidad ambiental o de justicia social de cada una de las actividades humanas e impidiendo, al mismo tiempo, que podamos apoyarlas o rechazarlas. Es necesaria, por lo tanto, la defensa de un sistema de intercambio de información basado en la plurarquía, en el que todo el mundo pueda contribuir en igual medida y nadie tenga la capacidad de silenciar a otra persona.

Debemos pasar de una sociedad basada en consumo, competitividad y control a otra basada en sostenibilidad, justicia y plurarquía.

¿Pero como llevar a cabo semejante revolución?

Tod@s somos Rachel

anvazher 13/09/2009 @ 19:01

sean-young.jpg"No existe separación ontológica, fundamental en nuestro conocimiento formal de máquina y organismo, de lo técnico y de lo orgánico. La copia exacta de  Rachel en el filme Blade Runner de Ridley Scott es la imagen de un miedo, de un amor y de  una confusión ante la cultura del ciborg."

(Donna Haraway, "Manifiesto ciborg")

A mediados de los años ochenta Donna Haraway se propuso elaborar su propia formulación del feminismo. El resultado fue el "Manifiesto ciborg", que puede considerarse como un puente entre el ecofeminismo y el ciberfeminismo, pero cuyo principal concepto (el mito del ciborg) va mas allá del feminismo y es aplicable a multitud de campos.

Haraway parte de la idea, ya antigua, de que las divisiones entre clases opuestas (natural/artificial, animal/humano, masculino/femenino, occidental/oriental, etc.) y la inmediata suposición de que en cada par de clases opuestas una es superior a la otra ha generado desde siempre situaciones en las que una clase ha impuesto su poder a la otra. Haraway destaca que, segun este modelo, lo masculino (asociado a la civilización y a la destrucción) se ha impuesto casi siempre a lo femenino (asociado a la naturaleza y a la reproducción), aunque también destaca la supremacia de lo occidental sobre lo oriental, la raza blanca sobre otras razas y lo humano sobre lo animal.

La mayoría de los movimientos feministas (y, en general, todos los movimientos sociales de izquierda) han asumido que dichas divisiones son reales y que la superación de las injusticias de ellas derivadas solo puede ser alcanzada mediante la lucha de clases. Así se explica el origen no solo de los movimientos feministas, sino también de los movimientos por la igualdad entre razas y las luchas por los derechos de los trabajadores.

Pero Haraway va mas allá, afirmando que tales conflictos solo son posibles en la medida en que se asume que las divisiones de clase son reales. Las distintas clases han sido descritas de tal forma que su existencia parece incuestionable, y que cada individuo puede ser encasillado sin lugar a dudas en una opción de cada dicotomía: en el caso del género eso equivaldría, por ejemplo, a decir que o se es hombre o se es mujer.

Pero ¿Y si las lineas divisorias entre clases no estuvieran claras? En las modernas sociedades postindustriales, con una gran parte de la población dedicada al sector servicios, las diferencias económicas no permiten hacer una distinción clara entre obreros y patronos como clases sociales distintas, mientras que el mestizaje difumina las diferencias entre razas y la diversidad de conductas sexuales hace tambalearse al antiguo esquema de división por géneros. Los estudios de las secuencias de ADN han demostrado que las diferencias entre humanos y otros primates no son tan grandes como cabría esperar, y los transplantes interespecies tienden a borrar las fronteras entre humano y animal. Finalmente el desarrollo de prótesis cada vez mas sofisticadas ataca a las fronteras entre lo orgánico y lo sintético.

Lo anterior lleva a Haraway a afirmar que las clasificaciones tradicionales no son naturales, sino artificiales, un mero producto cultural susceptible de ser rechazado y, con él, el correspondiente conflicto entre clases. Según este nuevo modelo la superación de los viejos conflictos no vendrá de la victoria de unas clases sobre otras, sino de la negación de la existencia de dichas clases: porque no existen individuos puros, sino mestizos, híbridos que no pueden ser definidos por su pertenencia a una u otra clase, ciborgs.

En el "Manifiesto ciborg" se hace una breve mención a un ejemplo cinematográfico del concepto de ciborg: Rachael, de Blade Runner (Ridley Scott, 1982). Rachael es un personaje ambiguo, inclasificable:

  • Como secretaria de Tyrell forma parte de la Corporación Tyrell, creadores y explotadores de ciborgs, pero al mismo tiempo ella también es un ciborg fabricado por Tyrell.
  • Su apariencia, recuerdos y sentimientos son completamente humanos, pero su cuerpo es completamente sintético y su mente se ha creado a partir de unos recuerdos implantados.
  • Incluso su sexualidad ha sido construida: es una mujer heterosexual, pero solamente porque ha sido construida con un cuerpo de mujer y le ha sido implantada una atracción por el sexo masculino. En realidad cualquier combinación hubiese sido posible, y por lo tanto no se descarta que pudiera se modificable: su sexualidad podría ser reescribible, mutable, no lo bastante definida como para que se la encuadre de forma definitiva en femenina o masculino. "¿Es esta prueba para saber si soy replicante o lesbiana, señor Deckard?", pregunta Rachael mientras es sometida al test de Voight-Kampff.
  • De apariencia frágil, es protegida por Deckard (Harrison Ford), pero previamente ella ha salvado a Deckard matando a Leon (otro ciborg).
  • Su apariencia es la de una mujer blanca, pero ¿Tiene sentido hablar de raza en un individuo que carece de genética humana?
  • Su longevidad es desconocida: Rachael es un prototipo experimental y, muerto Tyrell, nadie sabe cual es su tiempo de vida. No puede ser clasificada a priori, por lo tanto, ni en el grupo de replicantes Nexus (programados para morir a los cuatro años de antiguedad) ni en el grupo de los humanos (en realidad nadie sabe si Rachael tiene limitado su tiempo de vida o, por el contrario, si es inmortal).

Según Haraway el conflicto entre clases solo es posible en la medida en que se asume que existen diferencias sobre las que establecer dichas clases. Deckard tiene serias dudas sobre la realidad de las presuntas diferencias entre humanos y ciborgs, y de ahí algunos de sus comentarios:

  • "No sé por qué me salvó la vida. Quizá en esos últimos momentos amaba la vida más de lo que la había amado nunca, no sólo su vida, la vida de todos, mi vida. Todo lo que él quería eran las mismas respuestas que todos buscamos: ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿cuánto tiempo me queda? Todo lo que yo podía hacer era sentarme allí y verle morir", respecto a la muerte de Roy (otro ciborg, interpretado por Rutger Hauer).
  • "No nos avisan contra los asesinos en el periódico, esa era mi profesión: ex-policía, ex-blade runner, ex-asesino".

De hecho, en la película se plantea una seria duda sobre la diferencia entre humano y ciborg ¿Si un ciborg es incapaz de saber si su propia naturaleza es de humano o de ciborg como puede un ser que se cree humano estar seguro de que realmente lo es, en lugar de ser un ciborg que se cree humano? ¿Podemos establecer clases cuando somos incapaces de saber en cual de ellas estamos?

  • "¿Te has hecho el test a ti mismo alguna vez?", le pregunta Rachael a Deckard, a propósito del test que debería servir para distinguir un humano de un ciborg.
  • "¿Nunca ha retirado a un humano por error?", le pregunta Rachael a Deckard en otra ocasión.

Finalmente Deckard huye con Rachael. Cabe destacar que dicha huida solo es posible con el permiso de de Gaff, otro blade runner que debería haber ejecutado ("retirado", según la jerga oficial) a Rachael: pero Gaff (interpretado por Eduard James Olmos) es otro ser casi tan inclasificable como Rachael, un mestizo que habla una mezcolanza de una multitud de idiomas... Si bien Gaff no es un ciborg en el sentido tradicional del término (híbrido humano-máquina) si lo es en el sentido atribuido por Haraway (el mestizo interclases).

La leyenda del santo pirata

anvazher 18/08/2009 @ 21:13
minicolumbkille.png

Nadie sabe, a día de hoy, cuanto de cierto hay en la historia que voy a contaros, porque su origen se pierde en la bruma de un mundo antiguo. No es de extrañar, por tanto, que la historia de Columbkille, el santo pirata, esté envuelta en la leyenda.

Se dice que Columbkille (también llamado Columba, Colomba, Colm Cille, Columbkill o Columcille, "Paloma de la Iglesia") vino al mundo en el año de nuestro señor de 521 en Gartan, cerca de Donegal, en el Ulster. Columbkille era tataranieto del legendario Niall "de los nueve rehenes", rey de Irlanda, del clan de los Ua Néill, que dominaron Irlanda durante mil años, entre los siglos VI y XVI. Era de esperar que, con semejantes antecedentes familiares, Columbkille no fuera un hombre cuya voluntad se doblegase fácilmente.

A Columbkille le tocó vivir una época violenta, repleta de guerras e intrigas palaciegas, y cuyas crónicas se mezclan con la leyenda. Los inicios de la época de los Ua Néill en Irlanda coincidieron con otra saga no menos legendaria en Inglaterra: según las crónicas el rey Arturo murió en 537, siendo Columbkille un adolescente. No es probable que Columbkille conociera al rey Arturo (si es que dicho personaje existió realmente), pero si que es posible que tuviera contacto con sus sucesores.

Así era Columbkille y así era su mundo. El tataranieto de Niall había crecido entre bardos, hecho que desarrolló en él una especial sensibilidad por la cultura, y siendo muy joven pasó a formar parte del clero accediendo así a las escasas bibliotecas que, gestionadas por religiosos cristianos, existian en Irlanda en su época. En una de ellas, propiedad del abad Finnian, en el monasterio de Moville, encontró en el año 560 un libro que atrajo poderosamente su atención: se trataba de una obra de la que probablemente no existiera otro ejemplar en toda Irlanda, y dado que su estancia en Moville sería temporal Columbkille se propuso copiar dicho libro. Pero una vez finalizada la copia Finnian le negó la autorización para llevársela.

La disputa por la posesión de la copia hubo de ser resuelta en la capital de Irlanda, Tara, por el rey Diarmait, quien según la leyenda dijo que "igual que es el ternero a la vaca, es la copia al libro", dando la razón al abad Finnian e intentando zanjar así la cuestión.

Pero no fue así. Lo que vino a continuación fue una auténtica locura. Según la leyenda Columbkille sublevó a los Ua Néill del Ulster contra el ejército del rey Diarmait para conseguir el libro. El resultado fue la batalla de Cul Dreimhne, en 561, una carnicería cuyo saldo algunos autores estiman en 3.000 muertos. Columbkille sobrevivió a la batalla, pero fue exiliado a Escocia y condenado a "conseguir para Cristo" tantas almas como se habían perdido en la batalla.

Es en este punto donde la historia de Columbkille comienza a adquirir tintes auténticamente legendarios. Se dice que  estando junto al río Ness encontró a un grupo de pictos que estaban enterrando a un hombre que, al parecer, había encontrado la muerte víctima de un monstruo que vivía en el río. Justo entonces el monstruo del río apareció de nuevo tras otro hombre que nadaba en el agua. Se cuenta que Columbkille se enfrentó al monstruo y lo hizo retroceder con la señal de la cruz y la frase "no irás mas lejos". Dicen que los pictos, al ver semejante prodigio, abrazaron la fe cristiana de Columbkille.

Sea como fuere se atribuye a Columbkille, y a los doce monjes que compartieros viajaron a Escocia con él, la creación de 41 monasterios, entre los que destaca el monasterio de Iona, que convirtió en una escuela de misioneros y que llegó a ser el mausoleo de los reyes de Escocia. A Columbkille se le atribuye la autoría de varios himnos y la copia manuscrita de mas de trescientos libros. Se le atribuye, además, el comienzo de una corriente evangelizadora que recorrió Europa, basando buena parte de su trabajo en el rescate de textos antiguos y la copia a gran escala de las escrituras. Se habla de la Edad Media como de una edad oscura, pero probablemente habría sido peor si no hubiese sido por la labor cultural desarrollada por los sucesores de Columbkille.

Columbkille murió en 597. Actualmente es mas recordado como San Columba (no confundir con San Columbano, otro monje irlandés de la misma época, fundador de la actual orden de los Misioneros Columbanos), y es el patrón de los encuadernadores y de los poetas, además de (junto a San Patricio y Santa Brígida) uno de los tres santos patrones de Irlanda. Durante mucho tiempo fue el único patrón de Escocia, y también es venerado como santo por la Iglesia Ortodoxa. Su festividad se celebra el aniversario de su muerte, el 9 de junio.

Su maestro y rival, el abad Finnian, es hoy recordado como San Finnian.

300px-cathachofstcolumba.jpg¿Y el libro? ¿Qué pasó con el libro cuya copia desencadenó todos estos acontecimientos? La tradición identifica la polémica copia con el llamado "Cathach de San Columba", que puede verse en el Museo Nacional de Irlanda, en Dublín. Sin embargo parece que el "Cathach de San Columba" es posterior a Columbkille, por lo que es posible que el legendario libro se haya perdido para siempre.

En cuanto al monstruo del río Ness... parece que huyo aguas abajo, hacia el lago del mismo nombre en el que desemboca el río. Desde la época de Columbkille son muchos los que afirman haber visto un monstruo en el lago Ness.

¿Y el rey Arturo? Obviamente nunca se encontró con Columbkille, pero sus leyendas se entrelazan en la biografía del irlandés que compuso Adomnan, noveno abad de Iona, que es el texto mas antiguo conservado hoy día en el que se menciona el nombre Arturius: un príncipe escocés del siglo sexto ¿Casualidad, influencia del mito artúrico o algo más? Probablemente nunca lo sabremos.

Columbkille, San Columba. Un pirata, un santo. Un hombre, una leyenda.

Principios de la comunicación en red (V 0.1): echadme una mano

anvazher 05/02/2009 @ 12:54

Visto que cada vez estoy mas implicado en mas campañas en la red, y que ya no doy abasto, estoy pensando que ha llegado el momento de optimizar recursos y pararse a pensar cuales son las reglas del juego (si es que las hay). Desde hace algún tiempo estoy intentando resumir en una serie de principios básicos mi visión de las normas no escritas que regulan la comunicación en red, pero quisiera vuestra opinión al respecto.

Por supuesto no se trata de normas que sean de obligado cumplimiento, porque en ese caso es posible que bloguear se convierta algo tan frío y planificado que deje de tener gracia. Todos tenemos malos vicios, aunque sepamos que son dañinos, que hacen que la vida sea un poco mas soportable.

Solo os pido un par de cosas: que leais todo el post (va a ser un poco largo, así que procuraré que sea ameno) y que comenteis lo que creais interesante.

Principios de la comunicación en la red (v 0.1)

  • Principio de accesibilidad. Lo que se escriba debe ser fácilmente accesible al lector sin necesidad de registro previo. Igualmente se debe facilitar la posibilidad de respuesta del lector al autor, tanto de forma pública (comentarios en un blog, por ejemplo) como privada (mediante correo electrónico, por ejemplo).
  • Principio de Huygens. Todo lector que acceda a una información puede convertirse, a su vez, en emisor de dicha información (en su forma original o con modificaciones). Este efecto dependerá de los principios de resonancia, abarcamiento, inmediatez y difusión.
    • Principio de resonancia. Un lector solo emitirá información recibida en función del interés y credibilidad que le merezca.
    • Principio de abarcamiento. Quien mucho abarca, poco aprieta. Una fuente de información generalista intenta abarcar a un colectivo de potenciales lectores muy amplio, pero a costa de tratar la información con tal superficialidad que carecerá de interés para los que ya están minimamente informados. Una fuente de información demasiado especializada puede emitir información de alto nivel, pero solo aceptable por un colectivo muy reducido.
    • Principio de inmediatez. Un lector solo suele transmitir información que le ha llegado recientemente. No es frecuente que decida transmitir información que le llegó hace ya tiempo.
    • Principio de difusión. Cuantos mas lectores reciban una información mas posibilidades hay de que algunos se conviertan en emisores de dicha información.
  • Principio de simbiosis. Varias fuentes que se intercambian información sobre temas relacionados enriquecen mutuamente sus contenidos, consiguiendo así una mayor aceptación de estos por la red. La mezcla de contenidos no relacionados entre sí, en cambio, genera rechazo al interferir en el proceso de comunicación mediante la introducción de información no deseada (spam) en el medio.
  • Principio de relativismo. No hay verdades absolutas: nadie puede erigirse en portador de la única razón verdadera y negar todo valor a los argumentos esgrimidos por partes contrarias. Aún así deben tenerse en cuenta los principios de tolerancia limitada y de respeto.
    • Principio de tolerancia limitada. Aunque toda persona interpreta su entorno según su propio punto de vista el rechazo a todo el que mantenga un punto de vista divergente le condenaría a la desconexión de la mayor parte de la sociedad. Una apertura total, sin embargo, le llevaría a tolerar ideas y comportamientos ampliamente rechazados, tales como diversas formas de discriminación, apología de la violencia u otros. Es necesario un nivel de tolerancia intermedio.
    • Principio de respeto. Es posible ser ejercer una crítica muy dura sin recurrir al insulto ni a la difamación. Toda crítica debe basarse mas en unos argumentos coherentes y contrastables que en el ataque personal. Todo ataque basado en insultos y difamaciones hace disminuir la credibilidad de la fuente y, además, la expone a posibles demandas judiciales.
  • Principio de diplomacia. Toda campaña pública contra una persona o entidad debe ir precedida de un intento de negociación, y solo en caso de fracasar dicho intento debe pasarse a la campaña pública. Lo contrario podría obligar a la entidad o persona atacada a reforzar sus posiciones. 
  • Principio de orientación. La red, como sistema por definición no centralizado, no puede ser liderada pero si puede ser orientada en un sentido u otro según los principios de Groucho, de Harlock y del ajedrecista.
    • Principio de Groucho. Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo. Ningun miembro de una red se integrará en una estructura jerárquica que admita a gente que pretenda crear una estructura jerárquica en la red. Las estructuras jerárquicas, por definición, no son redes. Puede crearse una estructura jerárquica utilizando una red informática como sistema de comunicaciones, pero nunca será una red social.
    • Principio de Harlock. A veces doy órdenes, pero no tienes por que obedecerlas. Una fuente puede decir lo que cree que debe hacerse y proponer a la red que le siga en una iniciativa, pero no tiene capacidad para obligar a nadie a hacer nada: todo miembro de la red es libre para seguirle o no en mayor o menor grado.
    • Principio del ajedrecista. Al iniciar una campaña una fuente debe tener previstos los escenarios mas previsibles que se puedan mostrar a continuación, y estar preparado para actuar en consecuencia con rapidez. La falta de respuesta inmediata provoca falta de continuidad y abandono de la campaña por la red.
  • Principio de Dilath Larath. Ocurra lo que ocurra una fuente debe permanecer serena ante los acontecimientos. Lo contrario podría hacer perder credibilidad a la fuente.
  • Principio de Job. Hay que ser especialmente paciente con aquellos lectores a los que les cueste comprender el contenido de una información: con frecuencia el aprendizaje necesita un largo tiempo, y la impaciencia del maestro solo haría huir al posible alumno.
  • Principio de Lawrence J. Peter. Nunca discutas con un tonto: puede que los demás no aprecien la diferencia. Es inútil discutir con un troll: lo mas probable es que lo único que consigas sea perder tu credibilidad ante quién no sea capaz de distinguir un troll de alguien que no lo sea.

¿Política en red o política en árbol?

anvazher 02/01/2009 @ 21:06

Parece ser cada vez mas políticos comienzan a mirar hacia Internet preguntándose si, además de para bajarse música y películas, servirá para ganar unas elecciones. Mi opinión es que si, claro ¿por qué no iba a servir también para eso?

Pero...  ¿es compatible la mentalidad centralizadora de la mayoría de los políticos españoles con la naturaleza descentralizada de Internet? No se preocupen si la pregunta les resulta incomprensible. Yo mismo, a pesar del tiempo que llevo intentando comprender la naturaleza y funcionamiento de la red, apenas estoy comenzando a entrever algunos detalles.

Intentaré comenzar mi exposición por lo mas familiar para el lector. Veamos: toda sociedad humana se basa en organizar los esfuerzos de cada uno de los individuos para lograr algo que, individualmente, no lograrían ¿no? Hablamos de cosas como la producción y distribución de alimentos, el sistema educativo, el sistema sanitario, la protección de un territorio, etc. Esta idea ha estado presente en las sociedades humanas desde la aparición de las primeras tribus, y ha perdurado hasta la actual era de los organismos y empresas multinacionales.

Y, aunque los libros de historia recogen multitud de regímenes políticos que se han sucedido a través de los siglos, en el fondo todos estos regímenes intentaban encontrar una solución (distinta según los medios disponibles en cada época) a un mismo problema: la gestión de los recursos (básicamente fuentes de energía, materiales, mano de obra e información).

La cuestión es que gestionar los recursos implica tomar decisiones que, para ser efectivas en un porcentaje aceptable de los casos, deben ser precedidas de una recogida previa de información (información sobre la cantidad y localización de los recursos disponibles, sobre las fuerzas del ejército enemigo, sobre las posibles rutas de navegación, etc.). Cuanto mejor era la información disponible mas beneficiosas resultaban las decisiones tomadas.

Así que un lider tribal era capaz de gestionar aquello de lo que recibía información suficiente (el resto del mundo podría ser saqueado ocasionalmente, pero no gestionado). Los miembros de la tribu delegaban en él su soberanía, confiados en que su sabiduría (es decir, su conocimiento de la realidad) le convertía en el individuo con mas opciones de llevar a su tribu a la prosperidad. Es cierto que un jefe incompetente podía inentar mantenerse en el poder por la fuerza, pero a la larga aparecía siempre alguien mas fuerte que lo eliminaba.

Un gobernador era capaz de gestionar un territorio mayor o menor si conseguía liderar a los distintos líderes tribales que vivían en él. Este sistema feudal creaba una estructura de poder de varios niveles en cuya cima estaba un rey (que con el tiempo llegó a acumular todo el poder decisorio y toda la información, aunque nunca tuvo los recursos) y en cuya base estaba el pueblo llano (que proporcionaba los recursos, aunque carecía de la información y de la capacidad de tomar decisiones).

Esta estructura de poder ha sido descrita tradicionalmente como una pirámide y, mas recientemente,  como un árbol en cuyo tronco estaría el poder central, que se va ramificando en estructuras mas pequeñas hasta llegar a cada uno de los individuos que forman la sociedad. En la base de cada una de las ramificaciones habría una estructura de poder que gestionaría (es decir: recogería información y daría órdenes) a cada una de las ramas que de ella surgiesen.

En las sociedades totalitarias la información circula siempre en sentido ascendente (desde el pueblo llano hasta el lider absoluto) y las decisiones en sentido descendente (desde el líder absoluto al pueblo llano).

En las sociedades democráticas cada individuo tiene potestad para elegir a sus representantes, y ocasionalmente se manifiesta sobre algunos asuntos de importancia, por lo que puede decirse que al menos en parte las decisiones van tanto en sentido ascendente como descendente. La información también circula en ambos sentidos.

Pero en realidad ninguna sociedad actual es totalmente democrática o totalmente totalitaria, aunque cada una de ellas está mas cerca de un modelo o de otro:

  • Cada estructura de control (esa que está asentada en cada ramificación, desde las primeras que surgen del tronco hasta las que dan lugar a las últimas ramas) tiene la capacidade de filtrar la información (tanto hacia arriba como hacia abajo) y, por lo tanto, gestionar a su antojo su parcela de recursos.
  • Si la información que llega a los individuos es escasa estos no podrán tomar decisiones de forma eficiente. La opción que cuente con mayor soporte publicitario suele conseguir mas apoyos, mientras que las que no dispongan de dicho soporte están condenadas a desaparecer o a mantener una existencia muy limitada. Las ramas mas fuertes crecen a costa de las ramas mas débiles del arbol. El poder se concentra y la sociedad democrática tiende poco a poco hacia el totalitarismo.
  • La concentración de poder en torno a determinados sectores sociales puede ser combatida desde el gobierno central, pero en un sistema donde la información fluye con dificultad a veces resulta difícil saber si dicha intervención es un acto de totalitarismo o de defensa de la democracia.
  • Una sociedad no está regida por un solo árbol, sino por varios que se superponen, y solamente uno de ellos está elegido por normas democráticas (el constituido por los poderes ejecutivo, legislativo y judicial), mientras que otros (medios de comunicación de masas, empresas multinacionales, etc.) se rigen principalmente por los principios del marketing (que, entre otros factores, tienen en cuenta la posibilidad de que una empresa influya sobre el poder político).  Es un hecho conocido, y hasta regulado en algunos países, que los intereses comerciales de las empresas influyen en las decisiones de los gobernantes. Si no hay suficiente información al pueblo le resulta difícil saber cuando se están gestionando los recursos en función de los intereses generales y cuando en función de los intereses económicos de algunas empresas.

Y esto es así independientemente de que el gobierno se autodenomine de derechas o de izquierdas. Esa es la razón por la que el ciudadano medio actual en España suele percibir un alejamiento entre la clase dirigente (que controla la información y toma la mayor parte de las decisiones) y la clase trabajadora (que aporta los recursos, y que frecuentemente solo puede decidir cual de los pocos paquetes cerrados ofertados, como por ejemplo los programas electorales, le parece mas conveniente).

Pero, si todo esto se debe principalmente a la estructura arbolada de la sociedad actual, caracterizada por la división entre individuos y pequeños grupos vagamente conectados que compiten entre sí... ¿Qué ocurriría si se crease una red horizontal que conectase a todos los individuos que forman una sociedad?

  • Para empezar muchas de las estructuras de control de las ramificaciones, al menos las de mas bajo nivel, quedarían automáticamente vacías de función, ya que la información circularía libremente entre los individuos sin pasar por la unión entre las distintas ramas. Esto permitiría a los individuos organizarse de forma espontánea para realizar acciones en común.
  • En una estructura de arbol el hecho de que una rama posea una información en exclusiva (un desarrollo tecnológico, por ejemplo) otorga una ventaja competitiva frente a las otras ramas que carecen de él. Con frecuencia esto obliga a cada una de las ramas a invertir recursos para lograr lo que las otras ramas ya han logrado. El resultado es un extraordinario derroche de recursos que podría ser evitado por las redes. El desarrollo del software libre es un buen ejemplo de la optimización de recursos realizado por las redes al compartir el conocimiento.
  • A diferencia de los árboles, en las que la información es fácil de filtrar al circular por canales controlados, las redes permiten que la información pueda circular por multitud de canales, encontrando siempre distribución por alguno de ellos. Esto evita la censura.
  • Ante la imposibilidad de ejercer la censura es difícil que una empresa ejerza un control significativo sobre los poderes públicos de forma oculta. Esto reduce la corrupción política.

Asi que, cuando leo que los partidos políticos mayoritarios miran hacia Internet me pregunto:

Me temo que, de momento, veremos mucho de lo primero y muy poco de lo segundo. Todavía mucha gente dice red cuando en realidad está pensando en un árbol. El árbol tiene centro, la red no.

Ojalá que una espesa y tupida enredadera crezca sobre los troncos y las ramas de los árboles.

Soma

anvazher 13/09/2008 @ 20:43

Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver, y algo de eso hay en la enorme dificultad que se plantea cuando se avisa de una amenaza a alguien. Por alguna razón una gran parte de la población rechaza sistemáticamente las amenazas si alguien les dice que no son ciertas: se agarran a un clavo ardiendo para evitar el desasosiego que admitir dicha amenaza supondría.

Los hermanos Wachowsky plantearon ese problema en The Matrix en la famosa metáfora de las dos pastillas. Neo se enfrenta a una decisión trascendental: si elige la pastilla roja despertará a la realidad, pero si elige la pastilla azul creerá que todo ha sido un mal sueño.

La pastilla roja hace consciente a quien la toma de la crudeza de la realidad, pero esta no es nada agradable: es tan duro lo que Neo descubre que no puede evitar vomitar. Se comprende que uno de los personajes de la trama, Cypher (¿Lou Cypher?) firme un pacto diabólico con el agente Smith, por el cual se convertirá en un traidor a cambio de volver a una ignorante y feliz existencia virtual en Matrix tras serle extirpado todo conocimiento de la realidad.

Fuera de la ficción de los hermanos Wachowsky no hay un agente Smith con quien pactar un regreso a la ignorancia. Existe una linea que, una vez cruzada, no permite volver atrás. Pero, al igual que en la ficción, dicha linea solo puede ser cruzada por propia voluntad: no hay modo de obligar a nadie a cruzarla, no se puede obligar a nadie a creer en la realidad, no basta con sacarla a la luz.

No hay peor ciego que el que no quiere ver.

Colectivos autodenominados como cyberpunks, piratas, verdes, internautas y otros vienen denunciando, desde hace tiempo, como los derechos civiles están siendo desmontados poco a poco. Sus gritos se oyen por toda la red, e incluso saltan ocasionalmente a los mass media, pero sin conseguir la atención que deberían recibir.

La pastilla roja es dolorosa: produce nerviosismo, taquicardias, insomnio y malestar general. El conocimiento de la verdad no es agradable.

La pastilla azul, en cambio, produce un placentero estado de ignorancia. Una pastilla azul ayuda a evitar pensar en la realidad y ayuda a conciliar el sueño ¿Para qué sufrir?: cuando se cree que no se puede luchar contra un problema lo mejor es, para muchos, evitar pensar en él. En este sentido la pastilla azul de los hermanos Wachowsky es análoga al soma de Aldous Huxley, la droga que proporcionaba la paz social en Un mundo feliz.

Aldous Huxley publicó Un mundo feliz en 1932, George Orwell publicó Rebelión en la granja en 1945 y 1984 en 1949, Ray Bradbury publicó Fahrenheit 451 en 1953, en 1956 Philip Kindred Dick publicó El informe de la minoría, Nolan y Clayton publicaron La fuga de Logan en 1967, el filme de George Lucas THX 1138 vio la luz en 1971, y en 1975 el filme Rollerball de Norman Jewison, mientras que el ex-Monty Python Terry Gilliam hizo lo mismo en 1985 con su filme Brasil, Moore y Lloyd publicaron V de Vendetta entre 1981 y 1988, en 1997 Andrew Niccol lanzó a las pantallas Gattaca, en 1999 los ya citados hermanos Wachowsky dieron a conocer The Matrix, en 2004 Michael Winterbottom hizo lo propio con su film Código 46, en 2005 llegó al cine la versión de Aeon Flux de Karyn Kusama, y en 2006 la comedia Idiocracia de Mike Judge...

... y solo he mencionado algunos ejemplos. Muchos de los creadores de estas obras han afirmado que estaban basadas en los cambios que estaban viendo producirse en la sociedad. El público, sin embargo, las recibe como obras de ficción sin mas pretensiones.

No hay peor ciego que el que no quiere ver.